Práctica 5: Cuando logras algo, nunca lo has logrado solo.

El aprendizaje cooperativo está dentro de las metodologías innovadoras que surgen hoy en día para intentar mejorar la adquisición de conocimientos y habilidades dentro del aula y que tantos beneficios está aportando. Este aprendizaje (Irving G. Amaro-Ramayo, 2006) se basa en la idea de que el alumnado debe tener una participación activa, mediante pequeños grupos que persiguen un objetivo común y en el que todos son conscientes de que deben trabajar porque de ellos depende que sus demás compañeros – y ellos mismos – obtengan beneficios o no, que se dé un aprendizaje significativo o no. Considero relevante reflexionar sobre este tema debido a que, por el hecho de estar en auge, existen diversas posturas frente a él: hay quienes resaltan sus beneficios y quienes sólo ven sus flaquezas, entonces ¿qué es lo correcto? Para juzgar algo se debe hacer una profunda investigación sobre sus características y funcionamiento, sobre estudios que demuestren cuáles son sus ventajas y cuáles sus desventajas y, tras haber hecho esto, estimar cuál es su valía. Lo que sí está claro es que este tipo de metodología se adapta a los tiempos actuales ya que su piedra angular es el trabajo en equipo, es decir, realza la idea de que hoy el día el individualismo está pasado de moda, somos seres sociales en cuanto que nos hacemos gracias a la interacción con los demás y no podríamos ser sin su ayuda y, tampoco, podríamos labrar nuestro camino sin el enriquecimiento que obtenemos del trabajo conjunto.

No se puede negar que el aprendizaje cooperativo incrementa la motivación del alumnado (Marcelo López, 2012), ya que se les hace partícipes de su propio aprendizaje y pueden sentir que están haciendo algo más que escuchar al profesor/a. Este aspecto es un gran punto a favor porque ¿cuántas veces hemos podido sentir, como estudiantes, que estábamos perdiendo el tiempo en clase? ¿cuántas veces teníamos la sensación de que, a los tres días, olvidaríamos lo que se estaba dando? Gracias a la interacción entre los compañeros (Irving G. Amaro-Ramayo, 2006) el aprendizaje es más efectivo porque, como sabemos, se aprende más de una persona “igual” a ti que de una figura lejana y distante. Estamos en busca del compañerismo, de la ayuda entre iguales y eliminar la idea de competitividad entonces ¿por qué no aprovechar las ventajas de este método para fomentarlo? A través de este método dejan de verse como rivales en el campo de la educación y empiezan a sentir compañerismo, a entender que pueden – y deben – ayudar a sus compañeros y pedir ayuda cuando les sea precisa. Pero, por otro lado, se debe tener en cuenta que el alumnado tiene que estar preparado para ese trabajo en grupo o sino no funcionará (Marcelo López, 2012). Este aspecto, resaltado de manera negativa en el aprendizaje cooperativo por algunos autores, es importante ya que las personas que lo implantan tienden a dar por hecho que todos saben trabajar en grupo, que todos van a poder superar la individualidad para dar lugar a un trabajo conjunto, y esta confianza provocará que la metodología no funcione por lo que se estaría “perdiendo el tiempo” para la mayoría de los alumnos y surge la necesidad de una preparación previa a la aplicación de la metodología, ya que sin esta preparación no tendría sentido su realización. Por tanto, es una metodología que implica mucho más trabajo tanto para el profesor como para el alumno. Pero, ¿realmente este aspecto es negativo? Podría serlo pero se parte de la idea de que cuando algo se quiere implantar por primera vez conlleva un esfuerzo, hay que crear una base en la que poder sostener todo lo demás, y esto nunca se hace sólo. ¿Es esto un problema o el problema sería la comodidad de los docentes y sus ganas nulas de esforzarse? Cuando trabajamos con personas, cuando estudias esta profesión, sabes que el trabajo no es de 8:00 h. a 15:00 h., el trabajo se lleva a casa, si no te preparas ¿cómo vas a asegurar que tu práctica sea buena y exitosa?

Basándome en varios aspectos positivos destacados por Irving G. Amaro-Ramayo (2006), el aprendizaje cooperativo favorece el ambiente en clase ya que ayuda a las personas más introvertidas a participar y a encontrar “su lugar” en el grupo. Las personas introvertidas se sienten inseguras en grandes grupos y, aunque sean las únicas que saben la respuesta, no suelen intervenir. Investigaciones sobre la aplicación de esta metodología han demostrado que, al formar grupos pequeños, estas personas se sienten más seguras y participan de manera continuada, por lo que se estaría asegurando que todas las personas de clase desarrollen las habilidades y competencias que les son necesarias. También, por el hecho de ser grupos pequeños, llegan a una reflexión más profunda la cual no se da mediante una metodología magistral; entre ellos tienen que buscar las soluciones, buscar los materiales, estructurar lo que están haciendo… y todo esto es lo que hace que maduren de manera más rápida y sean capaces reflexionar. A su vez, fomenta la responsabilidad de las personas de la clase pues cada una tiene una función en el grupo y es la encargada de que ese aspecto funcione en cohesión con los demás. Pero, existen distintos autores que se preguntan: ¿esto no puede ser también un aspecto negativo? Se piensa que no todos los alumnos van a ser capaces de asumir su responsabilidad, por lo que afectaría al resto del grupo y al final unos acaban cargando con el trabajo de otros. Creo que sí puede ser negativo en ese aspecto pero, ¿no se estaría “sobre protegiendo” al alumnado? Sabemos que se aprende mediante ensayo y error, que es necesario equivocarse para poder darse cuenta de cómo deben de ser las cosas, que ciertas cosas se deben experimentar para que puedan ser cambiadas. Si quitamos la posibilidad de que el alumnado pueda ser responsable, ¿cómo van a ser responsables algún día? ¿cómo vamos a exigirles responsabilidad si evitamos que la desarrollen? Conforme avancen las sesiones, ellos mismos se van a dar cuenta de quién trabaja y quién no y de las consecuencias que eso tiene, ellos – sin ayuda de nadie – van a intentar solucionar ese problema. Que sean capaces de solucionar este problema va a hacer que potencien la habilidad de resolución de conflictos de manera beneficiosa, además de esa responsabilidad que se les va a pedir más adelante.

En definitiva, podemos observar que sus resultados son altamente beneficiosos aunque se resalten algunos aspectos negativos, pero… ¿existe algún método que sea 100% beneficioso? ¿que no flaquee por ningún lado? Cuando un método es efectivo al 80% – 90%, ¿no sería necesario considerar si esas debilidades podrían ser paliadas de alguna otra manera? Quizás esos daños colaterales podrían solucionarse con más implicación y trabajo, quizás es el momento de que los profesionales den paso a los PROFESIONALES, los de verdad, los que creen en lo que hacen y, para llevarlo a cabo, se esfuerzan porque saben que nada se regala y que sin implicación nunca va a salir bien. Si con esta metodología ensalzamos la responsabilidad de nuestros alumnos, su compañerismo, sus ganas de aprender, implicarse y darse a los demás… ¿de verdad no vale la pena luchar y paliar esos pequeños errores para poder otorgarle a nuestros alumnos la oportunidad de desarrollarse de manera integral y positiva? La sociedad en la que estamos inmersos lleva tiempo cambiando, y la educación con ella: tener un 10 en todas tus materias no se valora porque lo que necesitan de ti es que poseas habilidades que te permitan trabajar, codo con codo, con los demás para sacar lo mejor de todos y juntarlo, creando algo inmenso. Cuando una persona logra algo, no lo ha hecho sola, nunca lo hace sola. Reconocer esto es el primer paso en la dirección correcta.

 

Referencias bibliográficas:

Amaro-Ramayo, I. G. (2006). Ventajas y desventajas del aprendizaje cooperativo en el estudio de la filosofía (Tesis de maestría). ITESCO, Tlaquepaque, Jalisco, México.

Marcelo López (30 diciembre 2012). Aprendizaje cooperativo: ventajas y desventajas [Mensaje en el blog]. Skills. Recuperado de: http://competenciasdelsiglo21.com/aprendizaje-cooperativo-ventajas-desventajas/

Mareilys Bermudez (17 abril 2015). Ventajas y Desventajas del Aprendizaje Cooperativo [Mensaje en el blog]. Aprendizaje cooperativo. Recuperado de: http://aprendizajecolaborar.blogspot.com.es/2015/04/ventajas-y-desventajas-del-aprendizaje.html

 

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